miércoles, 5 de noviembre de 2008


Te regalo mi cintura y mis labios para cuando quieras besar

Te regalo mi locura y las pocas neuronas que quedan ya

Mis zapatos desteñidos, el diario en el que escribo

Te doy hasta mis suspiros, pero no te vayas más

Porque eres tú mi sol, la fe con que vivo

La potencia de mi voz, los pies con que camino

Eres tú amor, mis ganas de reir

El adiós que no sabré decir, porque nunca podré vivir sin ti

Si algún día decidieras alejarte nuevamente de aquícerraría cada puerta para que nunca pudíeras salir

Te regalo mis silencios, te regalo mi nariz

Yo te doy hasta mis huesos, pero quedate aquí...

No hay comentarios: